Reconocimiento estratigráfico preciso
Perforaciones profundas que identifican capas de suelo y roca con exactitud, eliminando incertidumbres en el diseño de cimentaciones.
Evita sobrecostos por imprevistos geotécnicos.Consolidación Geotécnica
Ejecutamos reconocimiento estratigráfico, inyección de lechada de cemento a alta presión y mitigación de hundimientos diferenciales del terreno con análisis analítico de bóvedas.
Perforaciones ejecutadas
+120
Reducción de asentamientos
85%
Beneficios clave
Perforaciones profundas que identifican capas de suelo y roca con exactitud, eliminando incertidumbres en el diseño de cimentaciones.
Evita sobrecostos por imprevistos geotécnicos.Sellado de fracturas y cavidades en el macizo rocoso mediante lechada de cemento, aumentando la resistencia del terreno en zonas críticas.
Reduce la permeabilidad y mejora la cohesión del suelo.Modelización numérica de bóvedas subterráneas para optimizar la distribución de la lechada y prever desplazamientos futuros.
Garantiza la seguridad estructural a largo plazo.Intervención dirigida a zonas con asentamientos desiguales, corrigiendo la deformación del terreno sin necesidad de demoliciones.
Recupera la nivelación original de edificaciones.Sensores instalados durante y después de la inyección para verificar la evolución de la estabilidad con datos en tiempo real.
Permite ajustar el tratamiento sin detener la obra.Ensayos de resistencia, permeabilidad y composición en muestras extraídas, asegurando que cada decisión se base en datos medibles.
Fundamenta el diseño geotécnico con evidencia física.Cada plan está diseñado para un tipo específico de intervención en el subsuelo. Incluye el reconocimiento estratigráfico, la inyección de lechada y el monitoreo posterior. Elige según la profundidad del terreno y el nivel de análisis requerido.
¿No sabes cuál se ajusta a tu proyecto? Revisa los detalles de cada uno y consulta con nuestro equipo técnico.
Solicitar asesoríaIncluye perforación profunda con extracción de muestras continuas, ensayos de penetración estándar (SPT) y clasificación estratigráfica. Ideal para cimentaciones superficiales y terrenos homogéneos. Se entrega informe con perfiles de suelo y recomendaciones de capacidad portante.
Perforaciones dirigidas en macizo rocoso fracturado, inyección de lechada de cemento con relación agua/cemento controlada y monitoreo de deformaciones con extensómetros. Indicado para túneles, minas subterráneas y excavaciones profundas. Incluye modelo analítico de estabilidad.
Intervención en suelos expansivos o colapsables con inyección de lechada a baja presión. Perforaciones de hasta 10 m de profundidad en retícula cerrada. Se realiza nivelación topográfica de referencia y seguimiento trimestral durante un año. Resultados medibles en reducción de velocidad de asentamiento.
Perforaciones profundas de hasta 50 m con ensayos de corte directo, consolidación y permeabilidad. Incluye modelización numérica de la interacción suelo-estructura. Recomendado para puentes, edificios de gran altura y obras civiles con cargas sísmicas. Se entrega memoria de cálculo y plan de cimentación.
Preguntas frecuentes sobre consolidación geotécnica
Ejecutamos perforaciones profundas con equipos rotativos de percusión y extracción de testigos continuos. La profundidad máxima depende del proyecto, pero en terrenos aluviales o fracturados alcanzamos hasta 40 metros. Cada perforación se planifica según la estratigrafía esperada y la carga estructural prevista.
Consiste en bombear una mezcla de cemento y agua a presiones controladas (entre 10 y 40 bar) dentro del terreno fracturado o poroso. La lechada rellena las discontinuidades, aumenta la resistencia del macizo y reduce la permeabilidad. El proceso se monitorea en tiempo real para evitar levantamientos no deseados.
Primero realizamos un estudio estratigráfico detallado para identificar las capas problemáticas. Luego diseñamos una malla de inyección adaptada a la distribución de cargas y al tipo de suelo. En suelos expansivos o colapsables, la lechada se inyecta a baja presión para rellenar vacíos sin alterar la estructura superficial. El monitoreo posterior confirma la estabilización.
Es un método de modelización numérica que simula el comportamiento de una bóveda excavada en macizo rocoso. Se introducen datos de resistencia, deformabilidad y estado de fracturación para predecir zonas de inestabilidad. Con esos resultados se optimiza la ubicación y presión de las inyecciones, reduciendo el riesgo de colapso.
Depende de la extensión y complejidad del terreno. Un reconocimiento estratigráfico con 10 perforaciones puede completarse en dos semanas. La inyección de lechada en una bóveda subterránea de tamaño medio lleva entre tres y seis semanas, incluyendo el monitoreo posterior. Proyectos residenciales pequeños suelen resolverse en menos de un mes.